La periodista experta en información cultural destaca la versatilidad de Tenerife Noir, que le permite “recoger y marcar tendencia”

La periodista experta en información cultural Maica Rivera asegura que “el género negro ha demostrado que no es una burbuja” en España cuando destaca la proliferación de festivales dedicados al noir que se extienden y consolidan por todo el país.

Rivera participó este fin de semana en los dos capítulos de la sección Trayectorias negrocriminales de Tenerife Noir en la que, junto a la novelista y periodista Berna González Harbour, abordaron, en la Librería de Mujeres, las figuras de dos escritores de culto y referentes del género en España, Juan Madrid y Julián Ibáñez, y, particularmente, las obras Perros que duermen (Alianza Editorial, 2017), de Madrid, y El viejo muere, la niña vive (Cuadernos del laberinto, 2014), de Ibáñez.

“Abundan los festivales de género negro en todo el país y lo que es más interesante es que se ha demostrado que no son una burbuja. Cada vez son más un punto de encuentro consolidado para todos: autores, público, periodistas…”, subraya la experta al tiempo que considera “un privilegio haber tenido la oportunidad de verlos crecer y crecer con ellos, a la vez”.

Rivera llama la atención sobre un fenómeno ya consustancial al género negro: su evolución e hibridación. “Posiblemente, en la evolución del género el concepto de hibridación, que empezó a sonar hace tiempo, es ya algo natural. A día de hoy, el género negro ha ido evolucionando hacia una atmósfera”, apunta.

La periodista hace referencia así la relación del noir con otras disciplinas, como la gastronomía –“aunque eso ya estaba en Vázquez Montalbán”, recuerda– o al country noir, el relato negro que se desarrolla en ambientes rurales. Más natural aún en el noir contemporáneo, a su juicio, es que haya mujeres detectives: “eso está ya ahí y pronto hablaremos de otras cosas, porque eso ya está asumido”, recalca. Esa hibridación tiene en estos momentos una señal que la caracteriza como un fenómeno diferenciado: “se empieza a explorar de una forma más consciente y reflexiva. Hay un afán de exploración muy consciente”, dice.

A la periodista no le parece mal “poner etiquetas para ver qué estamos viviendo ahora; de ahí salen reflexiones sobre el country noir, por ejemplo”. Sin embargo, propone dejar de usar “un término que me parece terrible, que creo que sí deberíamos desterrar de nuestro vocabulario: thriller, convertido en una etiqueta vacía, de mercado, aberrante”.

La evolución del noir, sin embargo, no condiciona su vocación de crítica social. “Es algo consustancial al género”, dice y pone de ejemplo intervenciones de Juan Madrid y Berna González Harbour en esta cuarta edición de Tenerife Noir, cuando señala que “hemos podido corroborar que, en la actualidad, el periodista, se ve mucho más libre para abordar determinados temas en la literatura negra de ficción que en su labor de periodista. Tiene más libertad y puede ser más contundente en la literatura. No hay más que ver cuántos periodistas dan ese salto al género negro. Eso es un temazo. Es para pensarlo”, reafirma.

La periodista destaca la versatilidad de Tenerife Noir, que le permite “recoger y marcar tendencia. “A día de hoy, Teneirfe Noir es uno de los referentes del género en nuestro país, es un foro ecléctico, una oportunidad importante para reunirnos todos los apasionados, amantes del género de las diversas disciplinas. Ha nacido con un punto visionario importante: mirar hacia el ámbito cinematográfico. Tenerife Noir es un festival hijo de su tiempo, ha sabido hacer suya la sensibilidad del público”.

En este sentido, revela que todos los autores finalistas del año pasado tienen en vista una adaptación cinematográfica o televisiva de las obras que se disputaron el premio Ciudad de Santa Cruz en 2018 y subraya la importancia de este festival para “estar en tiempo real y ver esos derroteros tan exitosos con autores en estos tiempos de crisis”.

Rivera considera fundamental también “la fortuna de contar con el apoyo de las instituciones para seguir creciendo, hay que mantener abierta en general una reivindicación para la cultura: necesita dinero para seguir viviendo. La inversión en cultura es una de las mejores que pueden hacerse en este país”, concluye.

Licenciada en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid, con la especialidad en Cultura, Literatura y cine, Maica Rivera colabora con la COPE, es directora de proyectos de Literocio y debutará en abril colaboradora en la revista Qué Leer. Ha colaborado con RNE y con Alfa y Omega y ha sido redactora jefa de la revista Leer, una labor que la obliga a combinar “con férrea disciplina de forma intuitiva” el ritmo frenético del registro de la actualidad informativa con los procesos del pensamiento, que llevan un tiempo que no se pueden escatimar.

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